RADIOAFICIONADO EN PROCESO

Este espacio está realizado por un radioaficionado novel en continuo proceso de crecimiento. No pretendo crear un lugar de referencia, si no una especie de recorrido por mis propias experiencias personales en el mundo de la radioafición. Si además le sirve a alguien, pues genial.

La radioafición me ha abierto un mundo nuevo que paradójicamente me ha transportado al pasado, allá por los años 60. Ese recuerdo de mi padre rodeado de válvulas, cables, bobinas hechas a mano, y montones de componentes que yo no sabía para qué diablos servían. Y con los que se construía sus receptores de radio.

…que añoranza, me recorre una sensación de tristeza y a la vez de gozo.

…. aquellas mañanas de domingo, con esa mirada de curiosidad de un niño pequeño observaba como mi padre soldaba con aquel viejo soldador (ya entonces me parecía viejo) con su cable aislado con tela, el plástico que hoy conocemos apenas ocupaba un lugar en aquel cuarto, en su lugar enchufes, auriculares y placas, todo de baquelita, aquel primer plástico sintético termoestable con un olor caracteristico.

… pero lo mejor estaba por llegar.

Solía ser por la noche, no recuerdo la hora, recuerdo ese olor característico de las válvulas encendidas, y ese ruido inconfundible al mover el dial hasta sintonizar una emisora hablando en otros idiomas, más tarde supe que aquellos señores hablaban en francés, inglés, alemán… Y una emisora muy especial, que en cuanto sonaba bajaba el volumen tanto que apenas se oía y con nerviosismo siempre me repetía la misma frase “no comentes con nadie que escuchamos esta emisora o me llevaran preso“ . Esa era la emisora clandestina La Pirenaica o Radio Nacional Independiente que se emitía desde fuera del país, bajo la dictadura estaba prohibida y perseguida.